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lunes, 2 de febrero de 2026

LISTADO MEJOR TRANSMISION TEXTUAL. BIBLICA.


1. Crítica textual moderna (NA28, UBS5)  Basada en los manuscritos más antiguos (papiros del siglo II–III y códices del siglo IV).  Resultado de un análisis científico de todas las variantes.  Considerada la forma más cercana al texto original.  2. Papiros antiguos (P66, P75, otros del siglo II–III)  Testigos directos y muy tempranos del texto joánico y paulino.  Transmisión sobria, sin añadidos doctrinales.  Confirman la estabilidad del texto desde el siglo II.  3. Códices principales (Vaticano B, Sinaítico א, Alejandrino A, siglo IV–V)   Manuscritos completos o casi completos del NT.   Base fundamental para el texto crítico.   Muy valorados por su antigüedad y fidelidad.  

4. Otras familias alejandrinas y cesáreas (siglos IV–VI)  

Representan tradiciones textuales antiguas, aunque menos completas.  

Útiles para confirmar variantes.  

5. Texto bizantino medieval (Familia 35, Textus Receptus, siglos IX–XIV)  

Copias tardías, uniformes y estandarizadas.  

 Reflejan la tradición de la iglesia oriental en la Edad Media.  

Valiosos para estudiar la transmisión bizantina, pero menos fiables para reconstruir el original.  

6. Traducciones basadas en el Textus Receptus (ej. Reina-Valera 1960)  

 Derivan de manuscritos bizantinos medievales.  

 Populares y de gran influencia, pero textualmente menos precisas.  

 No reflejan siempre la forma más antigua del texto.  

Siglo II III: Los papiros más antiguos.

En este período aparecen los primeros fragmentos del Nuevo Testamento, como P66 y P75, que contienen gran parte del Evangelio de Juan y Lucas.

Estos papiros reflejan un texto sobrio, sin añadidos doctrinales, y muestran que la transmisión temprana fue cuidadosa. Son considerados los testigos más cercanos al original.  

Siglo IV–V: Los grandes códices.

Surgen los códices completos o casi completos del Nuevo Testamento, como el Códice Vaticano (B) y el Códice Sinaítico (א). 

Estos manuscritos, escritos en pergamino, consolidan la tradición alejandrina y se convierten en pilares para la crítica textual moderna. Su valor es altísimo porque preservan el texto en una forma muy antigua y confiable.  

Siglo VI–VIII: Otras tradiciones textuales.

En este tiempo aparecen manuscritos que reflejan variantes de las familias alejandrina y cesárea. 

Aunque no son tan completos como los códices principales, ayudan a confirmar lecturas y muestran la diversidad textual en distintas regiones del cristianismo primitivo.  

Siglo IX–XIV: La tradición bizantina medieval.

En la Edad Media, el texto del NT se estandariza en Bizancio.

 Los manuscritos de la Familia 35 y otros bizantinos muestran gran uniformidad, pero también incluyen armonizaciones y lecturas secundarias. 

De esta tradición surge el Textus Receptus, compilado en el siglo XVI por Erasmo, que se basó en unos pocos manuscritos medievales.  

Siglo XVI–XX: Traducciones basadas en el Textus Receptus.

La Reina-Valera (desde 1569 hasta la revisión de 1960) se traduce a partir del Textus Receptus.

 Aunque fue fundamental para el mundo hispano, su base textual es medieval y refleja lecturas tardías. Por eso, en algunos pasajes difiere de los manuscritos más antiguos.  

Siglo XX–XXI: La crítica textual moderna.

Con el descubrimiento de papiros antiguos y el trabajo de eruditos como Bruce Metzger, Kurt Aland y Daniel Wallace, se consolidan ediciones críticas como el Nestle-Aland 28 (NA28) y el UBS5

Estas ediciones integran toda la evidencia manuscrita y aplican criterios científicos para reconstruir el texto original. 

Hoy son la base de la mayoría de traducciones modernas.  

La transmisión textual más valiosa es la que se apoya en los papiros antiguos y códices del siglo IV, porque están más cerca del original. 

La crítica textual moderna es superior porque integra toda esa evidencia y corrige las lecturas tardías de los textos medievales. 

La tradición bizantina (Familia 35, Textus Receptus, Reina-Valera 1960) es importante como testimonio histórico, pero no tiene el mismo peso para determinar el texto primitivo.  

Conclusión.

La crítica textual moderna (NA28, UBS5) ocupa el primer lugar porque integra toda la evidencia antigua y aplica criterios científicos.

 Los papiros y códices del siglo II–IV son la base más valiosa. 

Los textos medievales (Familia 35, Textus Receptus) son útiles como tradición, pero no tienen el mismo peso para determinar el texto original.  

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