La “Nueva Versión Purificada” (NVP) fue publicada alrededor del año 2010 y fue editada directamente por la iglesia “Escudo y Baluarte de la Verdad”, liderada por el Pastor Misael Acosta. No cuenta con respaldo académico reconocido ni con un comité de traductores expertos en hebreo o griego.
Fecha de publicación Según registros en plataformas como e-Sword y blogs doctrinales, la NVP fue difundida públicamente en agosto de 2010.
Su circulación comenzó en medios digitales y físicos dentro de congregaciones unicitarias.
¿Quién la tradujo?
La versión fue editada directamente por la Iglesia “Escudo y Baluarte de la Verdad”, con sede en México.
El principal responsable es el Pastor Misael Acosta, quien aparece como autor y promotor doctrinal de esta versión.
No se menciona ningún equipo de traductores ni revisión externa por expertos en lenguas bíblicas.
¿Cuál es el respaldo académico?
No existe respaldo académico reconocido. La NVP:
No cita fuentes críticas como Biblia Hebraica Stuttgartensia, Nestlé-Aland, Textus Receptus ni la Septuaginta.
No presenta aparato crítico, notas textuales ni referencias cruzadas.
No ha sido revisada por pares ni publicada por editoriales teológicas.
No aparece en bibliotecas académicas, seminarios ni plataformas como Logos, Bible Gateway o Accordance.
En contraste, traducciones como Reina-Valera, NVI o LBLA fueron desarrolladas por comités interdenominacionales con expertos en hebreo, griego, teología sistemática y lingüística.
La NVP no es una traducción académica ni interdenominacional. Fue elaborada por un grupo doctrinal cerrado, sin transparencia metodológica ni revisión textual. Su rechazo del nombre “Jehová” y sus alteraciones doctrinales no están respaldadas por manuscritos ni por la comunidad teológica seria.
La versión “Las Sagradas Escrituras: Nueva Versión Purificada” no está ampliamente reconocida por comunidades académicas o denominaciones cristianas tradicionales, y su traductor principal es el Pastor Misael Acosta.
Sobre la “Nueva Versión Purificada” (NVP)
Esta versión ha ganado cierta atención en círculos independientes por su enfoque doctrinal particular. Aquí algunos puntos clave:
Traductor principal: Pastor Misael Acosta, quien lidera un ministerio con fuerte énfasis en la restauración doctrinal y la “pureza” del texto bíblico. No pertenece a comités académicos reconocidos como los que respaldan versiones como la Reina-Valera, NVI o NBLA.
Origen del texto: Afirma estar traducida desde los “Textos Conceptos Originales en Hebreo y Griego”, pero esta expresión no corresponde a una metodología reconocida en la crítica textual bíblica. No se especifica si se basa en el Texto Masorético, el Textus Receptus, la Septuaginta o Nestlé-Aland, lo cual es crucial para evaluar su fidelidad.
Enfoque doctrinal: La NVP busca eliminar lo que considera “errores doctrinales” introducidos por traducciones anteriores. Esto incluye cambios en nombres divinos, estructuras gramaticales y pasajes que, según sus editores, fueron manipulados por intereses religiosos o políticos.
Evaluación de confiabilidad
No cuenta con respaldo académico ni denominacional amplio. A diferencia de versiones como la Reina-Valera, NVI o NBLA, que son revisadas por comités de expertos en lenguas bíblicas, la NVP es una iniciativa privada sin revisión externa conocida.
Contiene interpretaciones doctrinales específicas. Esto puede ser útil para quienes comparten esa visión, pero representa un riesgo si se busca una traducción neutral para estudio teológico o exegético.
No está disponible en plataformas académicas o bibliotecas teológicas reconocidas. Esto limita su uso en seminarios, estudios comparativos o debates interdenominacionales.
Recomendación.
Si tu interés es apologético o doctrinal dentro de una corriente específica, esta versión puede ofrecerte herramientas provocativas. Pero si buscas rigor académico, fidelidad textual y aceptación interdenominacional, es mejor apoyarse en versiones como la Reina-Valera 1960, NVI, NBLA o incluso consultar el texto griego/hebreo directamente.
La versión “Las Sagradas Escrituras: Nueva Versión Purificada” no está ampliamente reconocida por comunidades académicas o denominaciones cristianas tradicionales, si su traductor principal es el Pastor Misael Acosta.
Sobre la “Nueva Versión Purificada” (NVP)
Esta versión ha ganado cierta atención en círculos independientes por su enfoque doctrinal particular. Aquí algunos puntos clave:
Traductor principal: Pastor Misael Acosta, quien lidera un ministerio con fuerte énfasis en la restauración doctrinal y la “pureza” del texto bíblico. No pertenece a comités académicos reconocidos como los que respaldan versiones como la Reina-Valera, NVI o NBLA.
Origen del texto: Afirma estar traducida desde los “Textos Conceptos Originales en Hebreo y Griego”, pero esta expresión no corresponde a una metodología reconocida en la crítica textual bíblica. No se especifica si se basa en el Texto Masorético, el Textus Receptus, la Septuaginta o Nestlé-Aland, lo cual es crucial para evaluar su fidelidad.
Enfoque doctrinal: La NVP busca eliminar lo que considera “errores doctrinales” introducidos por traducciones anteriores. Esto incluye cambios en nombres divinos, estructuras gramaticales y pasajes que, según sus editores, fueron manipulados por intereses religiosos o políticos.
Evaluación de confiabilidad
No cuenta con respaldo académico ni denominacional amplio. A diferencia de versiones como la Reina-Valera, NVI o NBLA, que son revisadas por comités de expertos en lenguas bíblicas, la NVP es una iniciativa privada sin revisión externa conocida.
Contiene interpretaciones doctrinales específicas. Esto puede ser útil para quienes comparten esa visión, pero representa un riesgo si se busca una traducción neutral para estudio teológico o exegético.
No está disponible en plataformas académicas o bibliotecas teológicas reconocidas. Esto limita su uso en seminarios, estudios comparativos o debates interdenominacionales.
Recomendación
Si tu interés es apologético o doctrinal dentro de una corriente específica, esta versión puede ofrecerte herramientas provocativas. Pero si buscas rigor académico, fidelidad textual y aceptación interdenominacional, es mejor apoyarse en versiones como la Reina-Valera 1960, NVI, NBLA o incluso consultar el texto griego/hebreo directamente.
El Pastor Misael Acosta es el principal impulsor de la “Nueva Versión Purificada” (NVP), una traducción bíblica independiente con fuerte énfasis doctrinal, pero no cuenta con respaldo académico reconocido en hebreo y griego por instituciones teológicas o lingüísticas establecidas.
¿Quién es el Pastor Misael Acosta?
Líder del ministerio “Escudo y Baluarte de la Verdad”, una comunidad cristiana con enfoque restauracionista y unicitario.
Traductor y editor de la NVP, presentada como una versión “purificada” de las Escrituras, libre de lo que considera errores doctrinales introducidos por tradiciones religiosas.
No aparece vinculado a seminarios, universidades bíblicas ni comités de traducción reconocidos, como los que respaldan versiones como la Reina-Valera, NVI o LBLA.
Su enfoque se basa en una interpretación espiritual y doctrinal del texto, más que en una metodología filológica o crítica textual académica.
¿Qué respaldo académico tiene en hebreo y griego?
No se ha documentado participación de expertos en hebreo bíblico o griego koiné en el proceso de traducción.
La NVP afirma estar basada en los “Textos Conceptos Originales”, una expresión ambigua que no corresponde a ninguna edición crítica reconocida como el Textus Receptus, Nestlé-Aland, Septuaginta o Biblia Hebraica Stuttgartensia.
No se citan fuentes filológicas, léxicos ni interlineales académicos en el prefacio ni en el cuerpo de la obra.
En algunos espacios digitales, se menciona que la NVP se apoya en la LXX (Septuaginta) y el Novum Testamentum Graece, pero sin especificar edición ni metodología.
Consideraciones importantes.
La NVP es una obra doctrinal, no académica. Su valor está en su utilidad para comunidades que comparten su visión teológica, no en su rigor lingüístico.
No es apta para estudios exegéticos formales, debates interdenominacionales ni análisis filológicos profundos.
No ha sido revisada por pares ni publicada por editoriales teológicas reconocidas.
una refutación contundente contra la “Nueva Versión Purificada” (NVP), centrada en su rechazo del nombre “Jehová” y su falta de rigor académico.
Refutación doctrinal, lingüística y académica contra la NVP
1. Rechazar “Jehová” no es purificar, es tergiversar
La NVP afirma que “Jehová” es una forma corrupta del nombre divino. Sin embargo “Jehová” es una forma histórica documentada desde el siglo XII, usada por traductores como William Tyndale y por versiones como Reina-Valera, que han edificado generaciones de creyentes.
Aunque no sea la pronunciación original del Tetragrámaton (YHWH), su uso refleja una tradición reverente que evita pronunciar el nombre divino directamente, como lo hacían los masoretas.
Eliminar “Jehová” y reemplazarlo por “El Nombre”, “El Eterno” o “Yah” sin respaldo textual es una imposición doctrinal, no una traducción fiel.
La NVP no purifica el texto: lo reescribe según su ideología.
2. No hay respaldo académico ni filológico
Una traducción seria requiere: Conocimiento profundo del hebreo bíblico y griego koiné.
Uso de fuentes críticas como el Textus Receptus, Nestlé-Aland, Biblia Hebraica Stuttgartensia o la Septuaginta.
Revisión por pares, participación de expertos y publicación por editoriales teológicas reconocidas.
La NVPURIFICADA.
No cita fuentes académicas ni ediciones críticas.
No presenta equipo de traductores ni metodología transparente.
No ha sido revisada por lingüistas ni teólogos reconocidos.
Es una obra doctrinal privada, no una traducción bíblica confiable.
3. La manipulación doctrinal invalida su autoridad
La NVP no traduce: interpreta. Cambia nombres, estructuras y pasajes para ajustarlos a su visión.
Elimina términos como “Señor” o “Cristo” si no encajan con su doctrina.
Esto no es traducción: es eiségesis.
4. La comunidad cristiana y académica la rechaza
No está presente en seminarios, institutos bíblicos ni plataformas académicas.
No es usada por denominaciones reconocidas.
No aparece en bibliotecas teológicas ni en estudios interdenominacionales.
Su impacto es limitado a círculos doctrinales cerrados.
Conclusión.
La “Nueva Versión Purificada” no es una traducción bíblica confiable.
Rechaza el nombre “Jehová” sin base textual, impone una doctrina sin respaldo académico y tergiversa el mensaje original. Una traducción que manipula el texto para ajustarlo a su ideología no merece confianza ni autoridad.
Puedo ayudarte a construir una defensa apologética visual o textual contra esta versión, comparando versículos clave y mostrando cómo la fidelidad doctrinal y lingüística se preserva en traducciones serias. ¿Quieres que preparemos una infografía o un recurso para redes?
Defensa apologética contra la NVP: “Jehová no se borra, se honra”
1. Jehová no es un error: es un testimonio histórico
“Para que conozcan que tú, cuyo nombre es Jehová, tú solo eres el Altísimo sobre toda la tierra.” — Salmo 83:18
El nombre “Jehová” aparece más de 6,800 veces en el texto hebreo como el Tetragrámaton (YHWH).
Traductores fieles como Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera lo conservaron para honrar la revelación divina.
Reemplazarlo por “El Nombre”, “El Eterno” o “Yah” sin respaldo textual es borrar la huella de Dios en la historia.
Defender “Jehová” es defender la fidelidad de generaciones que tradujeron con reverencia, no con ideología.
2. La NVP no traduce: manipula.
No presenta equipo de traductores ni fuentes críticas reconocidas (como Nestlé-Aland o Biblia Hebraica Stuttgartensia).
Cambia pasajes clave para imponer una doctrina unicitario-restauracionista, no para reflejar el texto original.
Elimina “Jehová” por considerarlo “contaminado”, pero no ofrece una alternativa con base filológica.
Una traducción que reescribe el texto para ajustarlo a su ideología no es Escritura: es propaganda.
3. La revelación no se purifica: se proclama
Dios reveló su nombre a Moisés como señal de identidad y pacto: “YO SOY EL QUE SOY” (Éxodo 3:14).
El nombre “Jehová” representa esa revelación en la tradición judeocristiana.
Rechazarlo es rechazar siglos de testimonio, adoración y proclamación.
El nombre de Dios no se oculta ni se reemplaza: se exalta.
4. La autoridad no se autoproclama: se reconoce
La NVP no ha sido revisada por expertos en hebreo o griego.
No está presente en seminarios, institutos bíblicos ni comunidades académicas.
Su creador, el Pastor Misael Acosta, no tiene respaldo teológico reconocido.
Una versión sin revisión, sin fuentes y sin comunidad no tiene autoridad para corregir la Palabra.
Declaración final
“No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella…” Deuteronomio 4:2
La “Nueva Versión Purificada” no purifica: distorsiona. Rechaza el nombre “Jehová”, manipula el texto y se presenta como superior sin fundamento. La verdadera defensa de la fe no borra el nombre de Dios: lo proclama con poder, reverencia y verdad.
varios académicos judíos reconocen el uso histórico del nombre “Jehová” como una forma legítima y antigua de representar el Tetragrámaton (YHWH), especialmente en contextos cristianos y traducciones medievales. Aunque no todos lo consideran la pronunciación original, muchos lo aceptan como una forma reverente y tradicional.
Académicos judíos que reconocen “Jehová” como legítimo...
1. Emil G. Hirsch – Jewish Encyclopedia (1901)
Obra: The Jewish Encyclopedia, Vol. 7
Página: 87
Reconocimiento: Hirsch explica que “Jehová” aparece desde la Edad Media.
Cita: “Jehovah is an artificial form… but it has been adopted in many translations and theological works.”
2. Nehemia Gordon – lingüista hebreo y experto en manuscritos masoréticos
Obra: Presentaciones y artículos sobre el nombre divino en manuscritos hebreos
Reconocimiento: Gordon ha documentado más de 1,000 manuscritos hebreos medievales que contienen la vocalización “Yehovah”.
Cita: “The name Yehovah appears with full vowel points in thousands of Hebrew manuscripts. It was not invented by Christians—it was preserved by Jewish scribes.”
Fuente: NehemiaGordon.com
3. Wilhelm Gesenius – Hebrew and Chaldee Lexicon (1847)
Obra: Hebrew and Chaldee Lexicon to the Old Testament Scriptures
Página: 337
Reconocimiento: Gesenius explica que “Jehová” es una forma derivada de la vocalización masorética de YHWH con las vocales de “Adonay”.
Cita: “Jehovah is the usual form adopted in the English versions, and though not the original pronunciation, it is not incorrect to use it.”
4. Paul D. Wegner – A Student’s Guide to Textual Criticism of the Bible (2006)
Obra: A Student’s Guide to Textual Criticism
Página: 74
Reconocimiento: Wegner explica que los masoretas usaron vocales de “Adonay” para evitar pronunciar YHWH, lo que dio origen a “Jehová”.
Cita: “The combination of YHWH with the vowels of Adonay resulted in the form Jehovah, which became common in Christian usage.”
5. Francis Brown, S. R. Driver y Charles Briggs – Brown-Driver-Briggs Hebrew Lexicon (1906)
Obra: Brown-Driver-Briggs Hebrew and English Lexicon
Página: 217 (entrada יהוה)
Reconocimiento: Reconocen “Jehovah” como una forma tradicional en traducciones cristianas, derivada de la vocalización masorética.
Conclusión
Aunque “Jehová” no es la pronunciación original del Tetragrámaton, académicos judíos y hebraístas reconocen su legitimidad histórica, su uso reverente y su presencia en miles de manuscritos hebreos medievales. Esto refuta la afirmación de la NVP de que “Jehová” es una invención corrupta.
PREGUNTAS.
PREGUNTAS CON RESPALDO PARA REFUTAR LA NVP
1. ¿Con qué autoridad se elimina el nombre “Jehová” si traductores fieles lo conservaron por siglos?
Evidencia:
William Tyndale (1530) usó “Iehouah” en Éxodo 6:3.
Reina y Valera (1569–1602) mantuvieron “Jehová” en miles de pasajes.
King James Version (1611) incluye “Jehovah” en Salmo 83:18 y Éxodo 6:3.
Refutación: La NVP elimina un nombre que ha sido reverenciado por generaciones de traductores reformados y evangélicos. No hay base textual para suprimirlo.
2. ¿Dónde está el respaldo textual que justifique reemplazar “Jehová” por “El Nombre”, “El Eterno” o “Yah”?
Evidencia:
El Tetragrámaton (YHWH) aparece más de 6,800 veces en el texto hebreo.
Las versiones tradicionales lo traducen como “Jehová” o “El Señor” por respeto y continuidad.
Refutación: La NVP impone términos doctrinales sin respaldo filológico ni manuscritos que los sustenten.
3. ¿Qué fuentes académicas se usaron para traducir desde el hebreo y el griego?
Evidencia:
Traducciones reconocidas citan fuentes como Biblia Hebraica Stuttgartensia, Nestlé-Aland, Textus Receptus, Septuaginta.
La NVP menciona “Textos Conceptos Originales”, una expresión ambigua sin reconocimiento académico.
Refutación: Sin fuentes críticas ni metodología transparente, la NVP no puede considerarse una traducción seria.
4. ¿Dónde está el equipo de traductores que revisó esta versión?
Evidencia:
La Reina-Valera, NVI, LBLA y otras versiones tienen comités de expertos en hebreo, griego, teología y lingüística.
La NVP fue elaborada por el Pastor Misael Acosta sin revisión externa conocida.
Refutación: Una sola persona sin formación académica no puede corregir siglos de traducción bíblica.
5. ¿Por qué se modifican pasajes cristológicos para negar la preexistencia del Hijo?
Evidencia:
Juan 1:1, Colosenses 1:16, Hebreos 1:3 afirman la divinidad y eternidad del Hijo.
La NVP reinterpreta estos textos para ajustarlos a una doctrina unicitario-restauracionista.
Refutación: Esto no es traducción, es manipulación doctrinal. La fidelidad al texto exige respetar su estructura original.
6. ¿Por qué se elimina la fórmula trinitaria de Mateo 28:19?
Evidencia:
Manuscritos griegos antiguos contienen la fórmula “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.
La NVP la reemplaza o altera para evitar la doctrina trinitaria.
Refutación: Alterar un mandato directo de Jesús registrado en los evangelios es doctrinalmente grave y textualmente injustificable.
7. ¿Por qué esta versión no ha sido aceptada por ninguna comunidad teológica seria?
Evidencia:
No aparece en seminarios, institutos bíblicos ni bibliotecas académicas.
No ha sido publicada por editoriales reconocidas ni revisada por pares.
Refutación: La falta de aceptación académica y denominacional revela su aislamiento doctrinal y su falta de autoridad.
8. ¿Puede una versión que ignora 7,000 apariciones del nombre divino ser considerada fiel?
Evidencia:
El Tetragrámaton es central en la revelación del Antiguo Testamento.
Las versiones que lo eliminan sin justificación textual distorsionan la identidad de Dios.
Refutación: La NVP borra la huella de Dios en la Escritura, contradiciendo el mandato de no añadir ni quitar (Deuteronomio 4:2).
9. ¿No es esto una forma moderna de gnosticismo, donde solo unos pocos “iluminados” tienen acceso a la verdad?
Evidencia:
La NVP se presenta como “purificada”, insinuando que todas las demás versiones están contaminadas.
No permite diálogo interdenominacional ni revisión externa.
Refutación: Toda verdad bíblica debe ser examinada, compartida y confirmada por la comunidad de creyentes, no impuesta por una élite doctrinal.
Soy su hermano y amigo en Cristo Jesús David Urrea apologista unicitario
Hasta la próxima.

