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viernes, 8 de mayo de 2026

Jesús crecía en conocimiento para con Dios y para con los hombres.

 

Para que cualquier individuo sea considerado un verdadero hombre (un ser humano completo) desde un punto de vista antropológico y psicológico

​1. Una psique autónoma (Conciencia)

Un hombre real debe tener la capacidad de procesar la realidad a través de su propia mente. Esto incluye:

​Autoconocimiento: Saber quién es y reconocerse como un individuo distinto a los demás.

​Limitación cognitiva: El ser humano no nace sabiéndolo todo; su conciencia se expande mediante el aprendizaje y la experiencia. Sin este proceso de "descubrimiento", no hay humanidad real.

2. Facultad de autodeterminación (Voluntad)

​La voluntad es el motor de la acción humana. Para que sea verdadera, debe tener:

​Capacidad de deseo: Tener impulsos naturales (como el deseo de vivir o evitar el dolor).

​Poder de elección: La libertad de decidir entre sus propios deseos y un deber superior. Si una persona solo sigue una programación externa sin poder elegir, no tiene voluntad propia.

​3. Naturaleza afectiva (Sentimientos y Emociones)

​La humanidad se manifiesta en la capacidad de ser afectado por el entorno.

​Un verdadero hombre experimenta angustia, alegría, cansancio y temor. Estas emociones son la respuesta de una conciencia humana ante la vida. Sin emociones reales producidas por una mente humana, el sufrimiento sería una actuación.

​"Si afirmamos que alguien es un hombre, pero le quitamos una voluntad capaz de elegir o una conciencia capaz de aprender, lo estamos deshumanizando. Para que Jesús fuera el 'Segundo Adán', debía poseer exactamente lo mismo que el primer Adán: una mente que descubre el mundo y una voluntad que elige obedecer a Dios."

la humanidad de Jesucristo no fue una simple vestidura, sino una realidad funcional y absoluta. 

Para que el sacrificio de la cruz tuviera validez legal y representativa, Cristo debió operar bajo las mismas facultades que definen a todo ser humano: una conciencia que experimentó el aprendizaje y una voluntad capaz de decidir.

Negar la existencia de su voluntad humana no solo contradice el testimonio de los manuscritos antiguos, sino que despoja a su obediencia de todo valor moral. 

Jesús no fue un autómata movido por la divinidad, sino un hombre real que, teniendo su propio querer, eligió libremente someterlo al diseño eterno del Padre."

4. El Crecimiento y Progreso Intelectual

​La Biblia no presenta a un Jesús con un conocimiento estático desde su nacimiento, sino a alguien que experimentó un desarrollo humano real.

 En el Evangelio de Lucas 2:40, se menciona que el niño crecía, se fortalecía y se llenaba de sabiduría. Más adelante, en Lucas 2:52, se enfatiza que Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres. 

El uso de la palabra griega prokopto en este último verso indica un progreso activo, como alguien que se abre camino hacia adelante.

​5. La Limitación Voluntaria del Conocimiento

​Existen declaraciones directas de Jesús donde reconoce no poseer toda la información en su estado de humillación. El ejemplo más contundente aparece en Marcos 13:32 (y su paralelo en Mateo 24:36), donde al hablar sobre el día y la hora de su venida, afirma que nadie lo sabe, ni los ángeles en el cielo, ni siquiera el Hijo, sino solo el Padre.

 Esto demuestra que, como hombre, su acceso a la omnisciencia divina estaba restringido por su propia voluntad para cumplir su misión en la tierra.

6.El Aprendizaje a través de la Experiencia

La epístola a los Hebreos 5:8 aporta una visión profunda al decir que Jesús, aunque era Hijo, aprendió la obediencia por lo que padeció. Esto sugiere que su conocimiento no era solo una descarga de información divina, sino un aprendizaje vivencial.

 La obediencia no es algo que se "sabe" teóricamente, sino algo que se ejerce y se aprende en la práctica de la vida y el sufrimiento.

​7. La Interacción Humana y la Búsqueda de Datos

En los relatos de sus milagros y encuentros cotidianos, vemos a Jesús operando dentro de los límites de la observación humana. 

En Marcos 5:30, pregunta "¿Quién ha tocado mis vestidos?" al sentir que salió poder de él. En Marcos 9:21, le pregunta al padre de un niño epiléptico cuánto tiempo llevaba así. 

Incluso en uno de sus momentos más humanos, ante la tumba de Lázaro en Juan 11:34, pregunta directamente: "¿Dónde le pusisteis?". 

Estas preguntas muestran a un Jesús que interactuaba con su entorno y obtenía información de manera externa, tal como lo hacemos nosotros.

​8. La Distinción de Voluntades en la Oración

​Finalmente, la prueba más clara de que poseía una voluntad humana capaz de sentir y desear algo distinto al plan divino (aunque siempre se sometiera a él) está en Lucas 22:42 y Mateo 26:39. 

Al decir "no se haga mi voluntad, sino la tuya" o "no sea como yo quiero, sino como tú", establece una separación gramatical y lógica entre su querer humano, que deseaba evitar el sufrimiento de la copa, y el querer del Padre.

​9. El asombro ante la fe de otros

El asombro o la sorpresa son reacciones que implican el descubrimiento de algo que no se esperaba o no se conocía de antemano.

Mateo 8:10: Cuando el centurión romano demuestra una fe excepcional, el texto dice: "Al oírlo Jesús, se maravilló". Si hubiera tenido un conocimiento absoluto de la reacción del hombre en su mente humana, el sentimiento de maravilla o sorpresa no tendría lugar.

Marcos 6:6: En este pasaje se registra que Jesús "estaba asombrado de la incredulidad de ellos" (los de su propia tierra). El asombro confirma que Jesús experimentaba la realidad momento a momento.

10.  La búsqueda de frutos por observación

Marcos 11:13: "Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, porque no era tiempo de higos".

Este es uno de los textos más claros sobre la limitación física y cognitiva. 

Jesús se acerca a la higuera con la expectativa de encontrar fruto, descubriendo la realidad del árbol solo al llegar a él.

11. El uso de la pregunta para informarse

Existen otros momentos donde Jesús solicita datos para evaluar una situación o el estado de sus discípulos:

Marcos 8:27: Mientras iba por el camino, preguntó a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que soy yo?". Aunque esto tiene un fin pedagógico, la estructura muestra a un Jesús que parte de la consulta externa.

Marcos 9:33: Al llegar a Capernaum, les preguntó: "¿Qué disputabais entre vosotros en el camino?"

El texto sugiere que él no estaba "monitoreando" sus pensamientos de forma constante, sino que les pide que revelen el contenido de su discusión.

​Juan 6:5: "Al levantar Jesús los ojos y ver que había venido a él una gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?". 

Aunque el autor aclara que lo decía para probarle, la escena lo sitúa analizando la logística de una situación real que se le presenta.

​4. El crecimiento en gracia y favor.

​Lucas 2:52 (énfasis en la relación): Además de la sabiduría, el texto dice que crecía en "gracia para con Dios". 

Si su conocimiento y relación con el Padre hubieran sido estáticos y absolutos desde el inicio en su humanidad, no habría espacio para un progreso en la "gracia" o el favor divino. El crecimiento implica pasar de un nivel a otro.

​5. La ignorancia sobre el tiempo de la restauración

Hechos 1:6-7: Justo antes de la ascensión, los discípulos le preguntan si restaurará el reino a Israel en ese tiempo. Jesús responde: "No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad".

Esta respuesta guarda coherencia con su afirmación en Marcos 13:32, manteniendo la reserva de cierta información exclusiva en la autoridad del Padre.

​6. La dependencia de la revelación del Espíritu

​Isaías 11:2-3 (Profecía mesiánica): "Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia... y le hará entender diligente".

Desde la profecía se establece que el Mesías "entendería" porque el Espíritu reposaría sobre él. Esto indica que su conocimiento como hombre dependía de la unción y la comunicación con el Espíritu Santo, y no de una fuente propia independiente de su humanidad.

​Estos textos refuerzan la idea de que la "vaciamiento" (kenosis) de Jesús fue real: decidió vivir bajo las facultades de un ser humano que depende de la observación, el aprendizaje, la experiencia y la revelación progresiva de Dios.

Para entender la humanidad de Jesús de manera contundente, debemos ver que si él no hubiera tenido una conciencia y una voluntad verdaderamente humanas, su paso por la tierra habría sido una especie de "teatro" o una simple apariencia (lo que históricamente se llamó docetismo).

​Aquí tienes la explicación clave dividida en tres pilares:

​1. La realidad de la Tentación

​La Biblia dice en Hebreos 4:15 que Jesús fue tentado en todo según nuestra semejanza. Para que una tentación sea real, debe existir una voluntad humana capaz de elegir.

 Si Jesús solo hubiera operado con la voluntad divina (que es incapaz de ser tentada por el mal), la tentación en el desierto no habría tenido sentido.

 Jesús resistió porque su voluntad humana decidió libremente someterse a la Palabra de Dios.

​2. El valor de la Obediencia

La obediencia solo existe cuando hay dos partes: quien manda y quien obedece.

 Si Jesús no tuviera una conciencia y voluntad humana distinta a la del Padre, no podría haber "obedecido". 

Dios no se obedece a sí mismo en un sentido jerárquico. Hebreos 5:8 dice que "aprendió la obediencia"; esto significa que su conciencia humana fue educada en el cumplimiento de la ley divina a través del sufrimiento y la experiencia.

​3. La Agonía real (El conflicto psicológico)

​En el Getsemaní, vemos a un Jesús con una conciencia humana plenamente consciente del dolor físico y el peso espiritual. Su voluntad humana siente pavor ante la muerte ("Pasa de mí esta copa").

 Si no tuviera una conciencia humana, no habría habido agonía ni angustia, pues la divinidad no sufre ansiedad. El hecho de que su sudor fuera como grandes gotas de sangre demuestra que su mente y voluntad humana estaban luchando una batalla real para alinear sus deseos naturales de preservación con el plan de Dios.

​Conclusión contundente

Si Jesús no tuviera una mente y voluntad humana:

​No podría ser nuestro Sumo Sacerdote, porque no entendería nuestra lucha interna.

​No podría ser nuestro Ejemplo, porque su victoria sobre el pecado habría sido automática y no un acto de fe y dependencia.

​Su sacrificio no sería representativo, pues para salvar al hombre, Dios debía actuar como hombre, usando las mismas facultades (conciencia y voluntad) que el ser humano usa para pecar.

para desarmar el argumento de quienes piensan que "dos voluntades" obligatoriamente significan "dos personas". Para el debate, puedes usar la distinción filosófica entre el quién (la Persona/el Yo) y el qué (la Naturaleza).

​Aquí tienes la explicación lógica y teológica para tu blog:

​1. La distinción entre "Persona" y "Naturaleza"

​Para explicarlo de forma sencilla:

​La Persona (el Yo): Es el sujeto que actúa. Es el que dice "Yo soy".

 En Jesús, el "Yo" es único y es divino; es el mismo Ser que es el Padre manifestado en carne.

​La Naturaleza (el Qué): Es el "equipo" o el conjunto de capacidades a través de las cuales la persona actúa.

​Ejemplo ilustrativo: Un buzo bajo el agua sigue siendo una sola persona (un solo "Yo"). 

Sin embargo, tiene dos formas de respirar: su naturaleza humana le dice que necesita aire de sus pulmones, pero el equipo de buceo (su naturaleza añadida para ese ambiente) le comunica y le permite obtener oxígeno de un tanque.

 El buzo siente el cansancio en sus músculos (naturaleza humana), pero su conocimiento técnico (naturaleza superior) sabe cómo manejar la presión. Es un solo yo operando a través de dos realidades distintas.

2. ¿Cómo le comunicaba la naturaleza humana al "Yo" único?

​La naturaleza humana de Jesús (su cuerpo, su mente y su voluntad humana) funcionaba como un puente de información hacia su Yo divino:

​El hambre y el cansancio: Cuando su cuerpo humano sentía hambre, esa información le llegaba a su "Yo" único. No era "otro" el que tenía hambre, era el único Dios experimentando la limitación a través de su propia carne.

​La voluntad como facultad: La voluntad humana es una capacidad de la naturaleza, no una persona independiente. Jesús, siendo un solo Yo, poseía la facultad humana de desear (evitar el dolor) y la facultad divina de determinar (salvar al mundo).

​La comunicación: El Yo de Jesús recibía los impulsos de su naturaleza humana (miedo, tristeza, agonía) y, en lugar de anularlos, los procesaba y los sometía a su propósito divino.

​3. Un solo Yo, dos conciencias

​Jesús no tenía "personalidad múltiple". Él tenía una sola identidad, pero dos fuentes de conocimiento:

​Conciencia humana: Limitada al espacio, al tiempo y al aprendizaje (crecía en sabiduría).

​Conciencia divina: Ilimitada y eterna.

​En la encarnación, el "Yo" de Jesús decidió voluntariamente filtrar su experiencia a través de la conciencia humana. Por eso podía decir "no lo sé" (refiriéndose a lo que su mente humana percibía) mientras al mismo tiempo sostenía el universo por su poder divino.


​"Tener dos manos no te hace dos personas; tener dos voluntades (una humana y una divina) no hace a Jesús dos personas. 

La voluntad es una herramienta de la naturaleza, no un sujeto independiente. Jesús es el único Dios (el Yo) que, al hacerse hombre, adquirió una nueva forma de querer, sentir y aprender, para poder representarnos perfectamente ante la justicia divina."

​Este enfoque sobre el "Yo" único y la naturaleza como

la voluntad es una facultad de la naturaleza y no OTRA persona en sí misma, desarmas cualquier argumento que intente dividir a Dios en dos seres o, por el contrario, restarle humanidad a Jesús.

Esta distinción es la que  permitirá explicar qué Jesús podía sentir angustia real (naturaleza humana) sin dejar de ser el Dios soberano (el Yo personal).

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soy tu hermano y amigo DAVID URREA, apologista monoteista monarquiano apostolico, suscribete y comparte.

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NOS RECONCILIO CON SIGO MISMO, NO CON TRES.

 


La Reconciliación: Un Encuentro con el Único Dios y Padre.

En el mundo teológico actual, se suele dar por sentado que la reconciliación del hombre implica a tres "personas divinas" distintas. 

Sin embargo, cuando examinamos las Escrituras bajo la lupa de la exégesis y la lógica bíblica, descubrimos una verdad mucho más profunda y sencilla: fuimos reconciliados con el único Dios que existe, quien es el Padre, manifestado en la carne como Jesucristo.

1. El Dilema de la Multiplicidad frente a la Reconciliación.

El texto de 2 Corintios 5:18 es tajante: "Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo".

Si intentamos separar a Dios en personas distintas, nos enfrentamos a un problema insuperable. 

Si el "Dios" que nos reconcilia en este verso no es el mismo Jesús (en su divinidad), entonces tendríamos a un Dios reconciliando al mundo a través de "otro" Dios.

Esto no solo violaría el monoteísmo radical de la Biblia, sino que dejaría a Jesús como un actor secundario o un instrumento ajeno a la esencia del Padre.

La respuesta bíblica es que Dios estaba EN Cristo la investidura oficial de la manifestación de Dios en sus roles legales como Rey (gobernante), Juez y Sacerdote, cumpliendo las promesas hechas al linaje de David.

​Desde la morfosintaxis y el contexto bíblico, aquí te explico cómo se conectan estos cargos con el concepto de ser "hecho Señor":

1. El Señorío como Gobernante y Heredero de David

​Morfosintácticamente, cuando Hechos 2:36 dice que fue hecho "Cristo" (Christón), se refiere directamente a su legalidad como descendiente de David.

El Pacto Davídico: En 2 Samuel 7:12-16, Dios promete afirmar el trono de un descendiente de David para siempre.

La Realidad Legal: Para que el Dios Espíritu pudiera sentarse legalmente en el trono físico de David, debía hacerlo a través de la humanidad. Por eso, al ser "hecho Cristo", la escritura está validando que Jesús es el Rey legítimo. Como gobernante, no es un segundo rey, sino el Único Rey de Israel gobernando desde un trono humano.

​2. El Señorío como Juez

​El título de "Señor" (Kýrios) conlleva inherentemente la autoridad judicial. En el pensamiento hebreo y griego, el Señor de una propiedad es quien tiene el derecho legal de juzgar lo que sucede en ella.

Juan 5:22-27: El texto dice que el Padre "todo el juicio dio al Hijo... por cuanto es el Hijo del Hombre"

Análisis: Dios, en su condición de Espíritu, delegó la función de juzgar a Su propia manifestación humana.

 Morfosintácticamente, el cargo de Juez es parte de ese "Señorío" que se le otorgó.

 Se le hizo Señor para que el juicio fuera ejecutado por alguien que comparte la naturaleza humana, garantizando la justicia del Todopoderoso de manera visible.

​3. El Señorío como Sumo Sacerdote

Aquí es donde la diferencia con personajes como Abraham es más marcada. Mientras Abraham era un patriarca, Jesús es constituido como un Sacerdote eterno.

Salmo 110:4 y Hebreos 7: "Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec".

Diferencia Morfosintáctica: A diferencia de los sacerdotes levitas que lo eran por genealogía biológica, Jesús es "hecho" sacerdote por el poder de una vida indestructible. Como Sacerdote, Él es el mediador.

Unidad de la Deidad: No es un tercero intercediendo ante Dios, sino Dios mismo en Su humanidad (el Hijo) intercediendo como el puente perfecto. El "Señorío" aquí es la autoridad para perdonar pecados y presentar el sacrificio perfecto.

​4. Contraste Final: La Entronización vs. El Politeísmo

tres cargos (Rey, Juez y Sacerdote) son las facetas del único Señorío de Dios.

Gobernante (Cristo): Su derecho al trono de David.

Juez (Señor): Su autoridad legal sobre la creación.

Sacerdote (Mediador): Su función de reconciliar al hombre con la deidad.

​Al decir que fue "entronizado", no estamos diciendo que Dios "creó a un Dios hijo", sino que el Padre invisible se ha manifestado y ha tomado posesión de estos cargos a través de la persona de Jesucristo. Morfosintácticamente, los títulos de Señor y Cristo son los nombres oficiales de Su reinado. Jesús es el nombre del Salvador, y Señor y Cristo son sus títulos de oficina suprema.

En resumen: Abraham fue señor de una familia; David fue rey de una nación; pero Jesús es hecho Señor y Cristo (Rey, Juez y Sacerdote Universal) porque en Él habita toda la plenitud de la Deidad corporalmente (Colosenses 2:9). 

No hay dos señores, sino un solo Señor manifestado en la carne para gobernar, juzgar y salvar.2 Co 5:19). 

No era una tercera persona rogando a una primera, sino Dios mismo operando a través de su propia manifestación humana.

2. El Padre: El Único Dios y la Fuente de la Reconciliación.

El apóstol Pablo establece en 1 Corintios 8:6 el marco de nuestra fe: "Para nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas...".

Aquí no hay espacio para la ambigüedad. Si el Padre es el único Dios del cual proceden todas las cosas, entonces la reconciliación, la justificación y el amor provienen de Él.

¿Es Jesús ese mismo Dios? . Si decimos que no, entonces Jesús es un "segundo Dios" o un "Dios menor", lo cual es politeísmo.

Según Romanos 9:5 y 1 Juan 5:20, Jesús es el "Dios sobre todas las cosas" y el "Dios verdadero". Por lo tanto, el Dios que amó al mundo en Juan 3:16 no es alguien distinto a Jesús en su Deidad; es el Padre (el Espíritu) manifestándose en el Hijo (la carne) para dar Su propia vida.

3. ¿Quién es el Mediador?

1 Timoteo 2:5 dice: "Porque hay un solo Dios, y un solo mediador... Jesucristo hombre".

La mediación no ocurre entre dos personas divinas en el cielo. La mediación ocurre entre el Espíritu (Dios) y los hombres. Jesús es el mediador no porque sea una "segunda persona divina", sino porque es el Hombre Perfecto en quien habita la plenitud de la Deidad. Como dice Hebreos 2:17, era necesario que fuera semejante a sus hermanos para ser un Sumo Sacerdote fiel "en lo que a Dios se refiere". El hombre Cristo Jesús es el puente que el Dios único tendió para alcanzarnos.

4. Evidencia en el Griego y Erudición.

Para corroborar que la reconciliación es con un solo Dios (el Padre), podemos recurrir a la estructura del griego original:

Sobre 2 Corintios 5:19 (Theos en Christo): Eruditos como Marvin Vincent en su Word Studies in the New Testament (Vol. 3, pág. 317) señalan que la construcción indica que Dios mismo era el agente activo en  Cristo. No hay una distinción de "personas" operando, sino una identidad de esencia.

Sobre la identidad del Padre y Jesús: El reconocido erudito F.F. Bruce, en su comentario sobre las Epístolas Paulinas, admite que para Pablo, "el Dios que reconcilia" es el mismo Yahweh del Antiguo Testamento. Dado que Jesús reclama ser el "Yo Soy", la conclusión lógica es que el sujeto reconciliador es unipersonal.

El término "Hijos de Dios": En 1 Juan 3:1-2, se nos llama hijos de Dios. La palabra griega Tekna Theou se refiere a los nacidos de la simiente de Dios. Si somos nacidos de Dios (el Padre), y Jesús es el que se manifestará y a quien veremos "tal como Él es", Juan está identificando la manifestación de Jesús con la presencia visible del Padre (Jn 14:9).

5. Un solo Dios, un solo Amor.

Afirmar que fuimos reconciliados con "tres personas" es un concepto que no aparece en ningún texto de la Biblia. La Escritura siempre dice que fuimos reconciliados con Dios, y cuando se habla de ese Dios  siempre hace referencia al padre en (singular) Dt 32:6: "¿Así pagáis a Jehová, Pueblo loco e ignorante?, ¿No es él tu padre que te creó?, El te hizo y te estableció."

2Cr 6:14: "Jehová Dios de Israel, no hay Dios semejante a ti en el cielo ni en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia con tus siervos que caminan delante de ti de todo su corazón;"

Is 63:16: "Pero eres nuestro padre, si bien Abraham nos ignora, e Israel no nos conoce; tú, oh Jehová, eres nuestro padre; nuestro Redentor perpetuo es tu nombre."

Entonces ya queda claro que el único Dios verdadero es el padre, y cuando dice que no reconcilió por medio de su hijo, pues está haciendo referencia a la manifestación en carne).

¿Es el Dios que nos reconcilió el mismo Jesús? Absolutamente sí. Jesús es el nombre del Dios invisible hecho visible. Si el Dios que nos amó y dio a su Hijo (Jn 3:16) no fuera el mismo Jesús en su divinidad, entonces Jesús no nos amó de la misma manera que el Padre. Pero como Él dijo: "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre". La reconciliación es el abrazo del Padre a la humanidad, usando sus propios brazos humanos llamados Jesucristo.


Referencias.

Vincent, M. R. Word Studies in the New Testament. Eerdmans.

Bruce, F.F. The Epistles to the Colossians, to Philemon, and to the Ephesians. NICNT.

Diccionario de Teología Bíblica de Kittel (TWOT): Sobre el uso de Katallasso (reconciliar) como un acto unipersonal de la Deidad.

más  Evidencia Bíblica

Además de los textos ya citados, existen más pasajes claves que refuerzan que el sujeto de la reconciliación es unipersonal:

Colosenses 1:19-20: "Por cuanto agradó al Padre que en él [Jesús] habitase toda la plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas...".

Análisis: La "plenitud" (pleroma) de la Deidad no se repartió; habitó corporalmente en Jesús. Quien reconcilia es el mismo que habita en Él: el Padre.

Efesios 2:16-18: "Y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo... porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre".

Análisis: El objetivo final de la reconciliación es el Padre. El Espíritu no es una tercera persona que reconcilia, sino el canal o la naturaleza misma de Dios por la cual el hombre accede a Su presencia.

6. El Respaldo de la Erudición.

Para demostrar que la reconciliación es un acto del Dios único (el Padre), podemos citar autoridades en el griego y la teología que reconocen la identidad unipersonal de Dios en este proceso:

  • 1. Dr. Rudolf Bultmann (Teólogo y Erudito del N.T.)

    En su obra Teología del Nuevo Testamento, Bultmann analiza 2 Corintios 5:19 y explica que el griego Theos en Christo en katallasson no describe una acción de "un Dios hacia otro", sino que:

    "Dios mismo estaba presente en la acción de Cristo; Cristo no es un mediador independiente, 

    2. James D.G. Dunn (Erudito en Cristología)

    En su libro Christology in the Making, Cristología en construcción,Dunn argumenta que el pensamiento de Pablo  es que 

    "Cristo es la definición de Dios en acción. No hay un 'Dios detrás de Cristo' que sea diferente al Dios manifestado en él". Si el Dios que actúa es uno solo, la reconciliación es con esa única conciencia divina: el Padre.

    3. W.E. Vine (Diccionario Exegético de Palabras del N.T.)

    Al definir el término Mediador (mesites), Vine aclara que Jesús no es un tercero que separa a dos partes, sino aquel que une:

    "Cristo es el Mediador porque en Él Dios y el hombre se encuentran". Si Jesús fuera una persona distinta al Padre en esencia divina, la reconciliación requeriría un acuerdo entre personas, pero Vine destaca que la iniciativa y el ser de Dios están presentes en la persona de Cristo de forma integral.


     El Mito de las Tres Personas

    La Biblia jamás menciona, ni de forma implícita ni explícita, que el ser humano haya sido reconciliado con una 'Trinidad' o con 'tres personas divinas'.

    Refutación de la Pluralidad.

    Sostener que fuimos reconciliados con tres personas presenta fallos lógicos y bíblicos insalvables:

    1. ¿Quién fue el ofendido? Si el pecado ofendió a la "Trinidad", las tres personas deberían haber exigido reconciliación. Sin embargo, la Biblia dice consistentemente que somos reconciliados con Dios por medio de Cristo. Nunca dice que Cristo nos reconcilió con el Espíritu Santo, ni que el Espíritu Santo nos reconcilió con el Hijo.

    2. La negación del Único Dios: Si Jesús es un Dios que nos reconcilia con otro Dios (el Padre), entonces el monoteísmo se ha roto. Pero si Jesús es el Padre manifestado, entonces la reconciliación es el acto supremo de un Dios amoroso que, no queriendo que nadie pereciera, se puso el velo de la carne para recibir en sí mismo el golpe que nosotros merecíamos.

    3. La suficiencia de la Unicidad: Si "Dios estaba en Cristo" (2 Co 5:19), no sobra nada, ni falta nadie. No se necesita una "tercera persona" para completar la salvación si el Dios que hace todas las cosas en todos es el mismo (1 Co 12:6).

    Veredicto Final: Fuimos reconciliados con el Padre. No hay otro Dios con quien hacer las paces. Jesús es el rostro humano de ese Padre. Al abrazar a Jesús, estamos abrazando al único Dios verdadero que decidió no tomarnos en cuenta nuestros pecados, sino cargarlos Él mismo. Cualquier doctrina que divida este acto en "comités" de personas divinas, le roba a la reconciliación su poder personal y su verdad monoteísta.

  • PREGUNTAS MORTALES `PARA LA TRINIDAD.

  • I. Sobre el Pronombre Reflexivo "Consigo Mismo"

  • El dilema del "Sí mismo": En 2 Corintios 5:18, la Biblia dice que Dios nos reconcilió "consigo mismo" (heautou en griego, pronombre reflexivo singular). 

  • Si Dios son tres personas, ¿por qué el texto no dice que Dios nos reconcilió "con ellos mismos" o "con su esencia común"? ¿Puede una persona divina reconciliarte con otras dos personas distintas usando un pronombre que indica una sola identidad? 

  • ¿Quién es el dueño del "consigo"? Si el Dios que nos reconcilia en ese verso es el Padre, y nos reconcilia "consigo mismo", ¿significa que no estamos reconciliados con el Hijo ni con el Espíritu Santo como personas distintas? ¿O es que el Padre, el Hijo y el Espíritu son el mismo y único "Sí mismo"?

  • II. Sobre la Exclusividad del Padre en la Reconciliación

    • La ausencia del "dios Trino": Usted afirma que la reconciliación es con tres personas. ¿Puede mostrar un solo versículo en toda la Biblia donde diga que el hombre fue "reconciliado con el Espíritu Santo"? Si no existe, ¿por qué añade a la reconciliación a alguien con quien la Biblia no dice que fuimos reconciliados?

    • ¿A quién se le debe el pago? Si el pecado es una deuda, y Dios es una Trinidad de tres personas co-iguales, ¿por qué la Biblia dice que Cristo presentó su sangre ante el Padre? ¿Acaso el Hijo y el Espíritu Santo no eran dueños de la misma justicia ofendida? ¿Por qué la reconciliación se dirige siempre hacia Uno solo?

    III. El Callejon sin Salida de la Mediación.

    • El mediador de 1 Timoteo 2:5: La Biblia dice que hay "un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre". Si Jesús es una segunda persona divina, ¿quién es el "solo Dios" que está al otro lado de la mediación? Si usted dice que es la Trinidad, entonces Jesús (como persona divina) está mediando con Jesús (como parte de la Trinidad). ¿No es eso una contradicción lógica?

    • ¿Un Dios o un Comité? Si la reconciliación fue un acuerdo entre tres personas divinas, ¿quién fue el mediador entre esas tres personas para que se pusieran de acuerdo en salvarnos? ¿O es que el "solo Dios" con quien nos reconciliamos es una sola persona: el Padre?

    IV. Sobre la Identidad de Jesús como el Reconciliador

    • La Deidad de Jesús: Si Jesús es "el Dios verdadero" (1 Juan 5:20) y el "Dios sobre todas las cosas" (Romanos 9:5), y el Dios que nos reconcilió es el Padre, ¿estamos hablando de dos Dioses verdaderos operando, o es Jesús el mismo Padre manifestado en carne?

    • ¿Quién estaba EN Cristo? 2 Corintios 5:19 dice que "Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo". Si esa Deidad que estaba dentro de Cristo no era el Padre, ¿quién era? Y si era el Padre, ¿no admite usted que el Padre y Jesús son el mismo sujeto reconciliador (uno por dentro y otro por fuera)?

    V.

    • El destino de la reconciliación: En Apocalipsis 21:3-4, el resultado final de la reconciliación es que "Dios mismo estará con ellos como su Dios". En el trono no hay tres personas, hay Uno (Apoc. 4:2). Si fuimos reconciliados con tres, ¿por qué al final solo veremos a Uno y serviremos a Uno? ¿No será que el "Dios que nos reconcilió" siempre fue el Padre, quien se hizo visible en el rostro de Jesucristo?

    • I. Sobre la Paternidad y el Derecho Legal de Dios

      • ¿Quién es el dueño de la Gloria? En Isaías 42:8, Dios dice: "A otro no daré mi gloria". Si la reconciliación tiene como fin que el hombre glorifique a Dios, y ese Dios es una Trinidad de tres personas distintas, ¿no se está dividiendo la gloria entre tres? Si fuimos reconciliados con el Padre, ¿Jesús y el Espíritu Santo se quedan sin esa gloria de la reconciliación, o es que los tres son el mismo Dios Único?

      • ¿De quién es la sangre? Hechos 20:28 dice que Dios ganó la iglesia "con su propia sangre". Si el Dios que nos reconcilió es el Padre, y el Padre no tiene sangre porque es Espíritu, ¿cómo pudo reconciliarnos "consigo mismo" a menos que la sangre de Jesús sea la sangre del Padre manifestado en carne? Si la sangre es de "otra persona divina" (el Hijo), ¿cómo puede el Padre decir que nos reconcilió "consigo mismo"?

      II. Sobre la Coherencia de la Manifestación

      • ¿A quién le damos gracias? Si estamos en paz con Dios por medio de Jesucristo (Romanos 5:1), y ese Dios es el Padre, ¿estamos en paz con alguien que no es Jesús? Si la respuesta es "sí", ¿entonces Jesús es solo un puente que se queda fuera de esa paz? ¿O es que tener paz con el Padre es exactamente lo mismo que tener paz con Jesús porque son el mismo ser?

      • El dilema de la "intercesión" en Romanos 8:34: Si Cristo es el que intercede por nosotros ante Dios, y Dios es una Trinidad, ¿intercede Cristo ante sí mismo? Si intercede ante el Padre como una persona distinta, ¿significa que el Padre es más severo que el Hijo y necesita ser "convencido" por el Hijo para perdonarnos? ¿No destruye esto la unidad de propósito de Dios?

      III. Sobre la Omnipresencia y la Conciencia Única

      • ¿Quién estaba en la Cruz? Si "Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo" (2 Corintios 5:19), y usted dice que Dios es una Trinidad, ¿significa que las tres personas estaban dentro de la carne de Jesús? Si solo el "Hijo" estaba en la carne, ¿cómo pudo el "Padre" reconciliarnos "consigo mismo" si Él estaba ausente de la cruz?

      • La unidad de la operación en 1 Corintios 12:6: La Biblia dice que "Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo". Si la reconciliación es una de las "cosas" que Dios hace, y Dios es el mismo (singular), ¿por qué ustedes fragmentan esa obra en tres funciones personales distintas?

      IV. Preguntas de "Fuego Cruzado" (Lógica Pura)

      • Si la Biblia dice que hay un solo Salvador (Isaías 43:11) y ese es Jehová, y la Biblia dice que Jesús es el Salvador, ¿cómo puede la Trinidad decir que nos reconciliamos con el Padre a través del Hijo sin admitir que el Padre y el Hijo son el mismo Salvador Único?

      • En Juan 14:7, Jesús dice: "Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto". Si la reconciliación requiere conocer a Dios, y ver a Jesús es ver al Padre, ¿por qué insisten en que nos reconciliamos con una persona invisible (el Padre) a través de una visible (el Hijo), cuando Jesús dice que son la misma visión y el mismo conocimiento?

      • ¿A quién pertenece el nombre de la reconciliación? Si nos reconciliamos en el Nombre de Jesús, pero la reconciliación es con el Padre, ¿estamos usando el nombre de un "embajador" o el nombre del "Rey" mismo? Si Jesús es el nombre del Padre manifestado, la reconciliación es legal; si son dos personas, el nombre de uno no debería satisfacer la reconciliación con el otro.

      Conclusión: "La teología de la Trinidad convierte la reconciliación en un proceso administrativo entre tres entidades. La Biblia, en cambio, la presenta como el acto heróico de un Padre que no envió a alguien más, sino que vino Él mismo. Si usted cree que se reconcilió con tres, aún no ha conocido al Uno que dio Su vida por usted."

    Cualquier teología que intente multiplicar los sujetos con los que fuimos reconciliados, termina por oscurecer la obra de la cruz. La Biblia es clara: El pecado nos separó de un Dios, y un solo Dios nos trajo de vuelta. No fuimos reconciliados con un comité, ni con una oficina de tres personas; fuimos reconciliados con nuestro Padre Celestial, quien por amor se hizo hombre para morir en nuestro lugar. Si no te reconciliaste con el Padre al ver a Jesús, simplemente no te has reconciliado.

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soy tu hermano y amigo David Urrea 
hasta la próxima.
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